viernes, 30 de diciembre de 2005
Fin de Año
Salvavidas en piscinas particulares
jueves, 29 de diciembre de 2005
Muerte en la piscina
El accidente ocurrió luego que el trabajador terminará sus labores y decidió lanzarse a la piscina para refrescarse, pero cayó mal y se golpeó la cabeza en el fondo.
En este caso queda claro que no es un accidente de trabajo ni de trayecto, pero podría tratarse de un accidente con ocasión del trabajo, y recibir sus familiares las ayudas que entrega la ley de accidentes del trabajo.
Por supuesto que también puede recaer un grado de responsabilidad sobre el empleador, -que no era el condominio sinó una empresa constructora- que podría determinarse al no impedir una acción que finalmente podría ser considerada como una negligencia del trabajador.
También podría analizarse la responsabilidad que le cabría al condominio en el cual trabajaba el trabajador, al no evitar tampoco o adoptar medidas para evitar que los trabajadores se bañaran en la piscina.
Lo cierto es que ocurrió un accidente infortunadamente con consecuencias fatales, se debe efectuar una investigación y de allí se desprenderán las responsabilidades del caso.
miércoles, 28 de diciembre de 2005
Vence el Plazo
sábado, 24 de diciembre de 2005
Nochebuena y Navidad
miércoles, 21 de diciembre de 2005
Accidentes laborales
Creando empresa
Capacitacion a Distancia
lunes, 19 de diciembre de 2005
Visitas planeadas
Volver
domingo, 18 de diciembre de 2005
Aún es tiempo
lunes, 5 de diciembre de 2005
El costo de no prevenir
viernes, 2 de diciembre de 2005
Fiscalización insuficiente
miércoles, 30 de noviembre de 2005
Accidente de trayecto
lunes, 28 de noviembre de 2005
Terrible desgracia
sábado, 26 de noviembre de 2005
Saludos a los Egresados de Cuartos Medios
A LOS HACEDORES
No es el critico quien cuenta
Ni el que señala con el dedo al hombre fuerte
En el momento que tropieza,
O el que indica en que cuestiones
El que hace las cosas
Hubiera podido hacerlo mejor.
El mérito recae exclusivamente en el hombre que se halla en la arena,
Aquel cuyo rostro esta manchado de polvo, sudor y sangre,
El que lucha con valentía, el que se equivoca en el golpe una y otra vez,
Porque no hay esfuerzo sin error y sin limitaciones,
El que cuenta es el que de hecho lucha por llevar a cabo las acciones,
El que conoce los grandes entusiasmos,
Las grandes devociones,
El que agota sus fuerzas en una causa noble,
El que, si tiene suerte, saborea el triunfo de los
grandes logros, y si no la tiene y falla,
Fracasa al menos habiéndose atrevido al mayor riesgo,
De modo que nunca ocupará el lugar reservado a esas almas
Frías y tímidas que ignoran tanto la victoria como la derrota.
(Theodore Roosevelt)